La chica que congeló su cerebro

Esta es una historia real; la de Kim Suozzi, una chica de sólo 23 años; falleció en una fría mañana de enero de 2013, víctima de un cáncer. Pero ella no quería irse de este mundo, e hizo todo lo posible por conseguirlo. Tal vez, Kim aún esté entre nosotros. Esta es su historia.

Criogenia

Nos la trae New York Times. La mañana en que murió, junto a Kim estaba su novio, Josh Schisler, sólo un año mayor que ella. Josh había sido su mayor apoyo durante los últimos meses, y también iba a acompañarla hasta el final; en cuanto llegó el momento en que su corazón dejó de latir, Josh llamó a las enfermeras del hospicio en el que Kim se hospedaba para que dictaminaran su muerte y avisó apresuradamente al equipo criónico que aguardaba cerca de ella. Después criogenizaron su cerebro, en espera de un milagro futuro.

Antes de morir, Kim había intentado combatir su cáncer durante meses, por todos los medios que fue capaz de ofrecerle la ciencia médica: ninguno funcionó. La criogenización era su última opción; evaluaba sus posibilidades de sobrevivir gracias por este método en un 1% o 2%. Menos es nada, debió de pensar.

En cuanto anunció su intención de criogenizar su cerebro, tuvo que enfrentarse a la incomprensión de parte de su familia y a multitud de críticas de extraños. Kim era tan sólo una estudiante universitaria, y ni ella ni Josh podían pagar el caro coste del procedimiento y su mantenimiento; a pesar de que Kim no tenía demasiada fe en que funcionara, decidieron lanzar una campaña para recaudar fondos en Reddit. Pronto recibieron una respuesta muy positiva, sobre todo de algunos partidarios del transhumanismo y personas interesadas en la criónica. La gente, a veces, puede ser muy generosa.

Este es el mensaje que Kim publicó en Reddit y actualizó en varias ocasiones.

La criogenización (o criónica) es la técnica que permite la “preservación a baja temperatura (criopreservación) de animales (incluyendo humanos) que la medicina actual ya no puede mantener con vida. Su propósito es el de tratarlos médicamente y reanimarlos en el futuro.”

A día de hoy, la ciencia médica no tiene ninguna idea concluyente acerca de si un procedimiento de criogenización cerebral puede ser efectivo para evitar la muerte de un ser humano. Muchos sostienen que la resurrección sería imposible, que el daño cerebral causado por el congelamiento es y será siempre irreversible. En ese caso, Kim ya se habría ido.

Otros sostienen que, si bien tal vez no sea posible hoy, la ciencia del futuro podría conseguir algún día resucitar a Kim; tal vez se descubra alguna técnica nueva que obre lo que hoy parece imposible; tal vez se pueda escanear la estructura cerebral de Kim -billones de neuronas interconectadas- y reproducirla en un soporte informático. En ese caso, Kim aún seguiría con nosotros.

Aunque se trata de un tema objeto de una profunda discusión, parte de la comunidad científica opina que nuestra personalidad, nuestros sueños, nuestras manías, nuestros recuerdos, todo lo que nos hace ser “nosotros” se resume -hablando muy escuetamente- en el conjunto de nuestras neuronas, las interconexiones que se generan entre ellas (denominadas “sinapsis“) y la actividad eléctrica que las recorre. Al mapa de dichas conexiones lo conocemos como “conectoma“.

Otros piensan que eso es ir demasiado lejos; por el momento, casi no tenemos conocimiento de cómo funciona el cerebro; aún no tenemos idea de cómo los procesos físicos que ocurren “ahí dentro” pueden dar lugar a nuestros pensamientos o nuestras emociones.

Aún con tantos interrogantes de por medio, en la actualidad más de 100 personas esperan en estado criónico que la ciencia sea capaz de revivirlos. Algunos de los mayores expertos en criónica centran sus esfuerzos en mejorar el proceso de crioconservación, con el objeto de que el cerebro reciba el menor daño posible, más aún cuando, por el momento, no se ha podido revertir la criogenización de un cerebro humano. Pero, ¿qué sucedería si fuera algún día posible?

Si Kim volviera algún día a despertar, ¿seguiría siendo ella?

Kim pidió a Josh que buscara a otra persona para poder ser feliz; incluso en el caso de que algún día pudiera revivir, seguramente sería en un futuro muy lejano.

Josh espera volver a verla algún día.

Su padre, a veces, le deja mensajes de voz; es posible que pueda escucharlos si llega a despertar.

Tal vez esta historia aún no haya llegado a su fin. Así lo espero.

crionica

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2 pensamientos en “La chica que congeló su cerebro

  1. Es tremendo el tema este de la criogenización. De momento no está muy extendido, pero poco a poco se oirá hablar más de ello (por ejemplo creo que en el programa de Iker Jiménez, Cuarto Milenio, comentaron algo hace poco). No sé si algún día se podrá revivir a un ser humano criogenizado, pero imaginad cómo cambiaría el mundo si ello fuera posible, casi se podría decir que nos convertiríamos en inmortales.

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  2. Pingback: ¿Es viable la criogenización humana? | robotsia.com

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